info@nacercrecer.com +34 640 519 867

Parir sin dolor

"Darse realmente cuenta de que cada componente anatómico está presente en el cuerpo, estando vivo, pudiendo ser accesible por vía experiencial, representa, para los que pueden aprovechar todo lo que ello implica, una profunda revolución en el modo de pensar sobre si mismos." J. Tolja

Necesitamos cambiar la comprensión que tenemos de nosotras mismas

El parto será doloroso mientras las reglas de las adolescentes sean dolorosas, es decir, mientras no exista una cultura que restablezca la unidad psicosomática del cuerpo de la mujer: es decir, que respete, cultive y de conciencia a la mujer de su condición, de su sexo, de su sexualidad, de lo que en realidad es.

Una cultura que reconozca y nombre el latido del útero como el latido de la vida. A menudo decimos que el parto actualmente es una violación del cuerpo de la mujer, como lo es el coito cuando la mujer no lo desea, cuando no opera el deseo y se realiza en estado de rigidez, de sequedad, con desgarros. Para la recuperación de la sensibilidad uterina y de la sexualidad de la mujer, las madres tenemos que explicar a nuestras hijas desde pequeñas que tienen un útero, para qué sirve y cómo funciona.

Las mujeres tenemos que poner en funcionamiento nuestro neocortex para que nuestra conciencia asuma y asimile el útero; para que lo reintegremos en la percepción de nuestro cuerpo; para recomponer nuestro cuerpo despiezado y que fluya la corriente de sensibilidad entre el útero y la conciencia. Tenemos que aprender a escuchar y a sentir el latido del útero; practicar la visualización y la concentración en el útero; y también recuperar la cultura arcaica y su mundo simbólico que han definido y expresado la verdadera sexualidad femenina y la regeneración de la vida.

Casilda Rodrigañez

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *