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Cuando el organismo funciona solo

El 6 de noviembre 2011, una mujer dio a luz en el coche, concretamente en el peaje de la A22, asistida por dos trabajadores de la autopista. Si poner en duda la utilidad del servicio sanitario, la madre y la niña fueron trasladadas al hospital en ambulancia una vez terminado el parto, el suceso recuerda algo realmente único e importante: el organismo humano está hecho para funcionar “por si solo”.

Y de hecho para sanar por si sólo, llegamos con todos los instrumentos que nos permiten funcionar dentro del respeto de la propia fisiología. Elementos esenciales, como una nutrición equilibrada (rica en fruta y verdura, por poner un ejemplo) dentro de un estilo de vida sano (algunos estudios sugieren la eficacia de una actividad física moderada como prevención de las enfermedades virales y bacterianas y como un estímulo importante para el sistema nervioso) ponen al organismo en unas condiciones privilegiadas para la gestión de los sucesos potencialmente adversos, tanto si hablamos de un carcinoma como de un banal o menos banal resfriado.

Consideremos el caso ejemplar del resfriado otoñal: vemos que sin tratarlo se cura, generalmente, de forma natural, es el sistema inmunitario del propio organismo, ocupándose de la estimulación de las defensas del mismo, que lo cura. Los niños que se curan de forma natural o simplemente “dejándolo pasar”, el resfriado común o patologías afines, tienen un grado menor de absentismo escolar que los que son tratados de forma regular con antibióticos: la diferencia entre un tratamiento natural de soporte a la sanación y un antiviral o un antibiótico, usado en caso de otras infecciones, es que el primero estimula el sistema inmunitario del propio organismo a actuar por si mismo, de forma que se fortalece; el segundo fundamentalmente lo sustituye.

Y a esto añadimos que el encuentro con los virus y bacterias estimulan en cada individuo la producción de interferón endógeno que favorece, entre otras cosas, la actividad de las células que impiden por ejemplo la progresión tumoral con una mejora de las defensas que no sólo son útiles en contra los sucesivos ataques virales, sino también para la protección de cualquier forma degenerativa.

No es la primera vea que un parto tiene lugar, sin problemas, fuera de un hospital y sin asistencia médica, no es la primera vez que el organismo humano demuestra su natural potencia para protegerse y dar de vida.

Michela Speciani
Fuente: http://www.eurosalus.com/

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